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Mar 06
2011

Serie Ideas para mejorar en tiempos de "crisis"_1

Escrito por: psabin

psabin

Llevamos ya dos años inmersos en esta situación económica denominada crisis y las perspectivas para los próximos años no parecen que nos vayan a devolver a los “gloriosos” tiempos pasados. Igual deberíamos plantearnos que quizás las cosas hayan cambiado, las reglas y los equilibrios de poder no son los mismos y por lo tanto la actitud de espera sin más, pensando en que esto es algo pasajero, es posible que nos conduzca a incrementar las dificultades de adaptación.

En cualquier caso, si me equivoco y en un par de años vuelven los tiempos de bonanza presupuestaria, no está mal que aprovechemos la coyuntura actual para tomarnos el tiempo de reflexionar, de pensar cómo y dónde hemos gastado o invertido los presupuestos, que actuaciones son superfluas o pueden mejorarse, en definitiva, aprovechemos la situación para seguir avanzando.

Este va a ser el objeto de una serie de posts que lanzaremos en las próximas semanas. Deseamos que sirvan de reflexión y que sean fuente de ideas y que ayuden a mejorar el sector forestal en estos tiempos difíciles.

Este primer post lo dedicaremos a los inventarios forestales ya que es una de las fases que más presupuesto consumen dentro de la planificación forestal.

Las principales preguntas que nos hacemos después de una gran variedad de inventarios realizados son:

  • ¿Es necesario gastar dinero en inventariar mediante parcelas masas en las que no es evidente que no vamos a hacer ninguna actuación de aprovechamiento?
  • ¿Es necesario inventariar zonas en las que a lo sumo vamos a hacer una actuación de mejora que vamos a presupuestar sin tener en cuenta las existencias o en las que los presupuestos son establecidos por unidades de obra que podemos caracterizar de visu?
  • ¿Es necesario hacer parcelas de inventario en zonas desarboladas?
  • ¿Hace falta medir variables en los pies que no vamos a utilizar en los procesados posteriores?
  • ¿Es necesario inventariar variables de caracterización de parcelas que no nos dicen nada y no sirven para mucho?
  • ¿Es necesario medir en todas la parcelas de inventario los diámetros de todos los pies de la parcela?
  • ¿Es necesario diseñar un inventario para alcanzar un error algunas variables a nivel de cuartel o de monte o preferimos hacer un inventario cuyo objetivo sea la gestión para los próximos años?
  • ¿Es necesario medir árboles tipo (con apeo y medición por trozas)?
  • ¿Son asumibles los costes de inventarios pie a pie?

En todos estos aspectos creo que podemos avanzar para abaratar los costes de inventario. Abogo por hacer inventarios mediante parcelas sólo en aquellas masas en las que quiera obtener con cierta precisión el volumen y no inventariar “ninguna” masa dónde de visu se vea claro que no se van a hacer actuaciones de aprovechamiento. Por supuesto eliminaría las parcelas sobre matorrales o arbustedos y me olvidaría de la necesidad de alcanzar un error de muestreo objetivo a escala monte o cuartel.

También abogo por medir en cada parcela sólo las variables imprescindibles, nada de medir espesores de corteza (por ejemplo) o la altura de la tercera especie de matorral presente, eso es una cuestión de mínimos. Pero no me quedaría ahí, allí donde haya una ecuación de alturas diámetros contrastada (a ser posible generalizada) no mediría alturas de árboles modelo (y en caso de no existir pediría a la administración que promueva su elaboración ya que ahorrará mucho dinero en medir alturas de árboles modelo). Idem de idem con las ecuaciones de crecimiento, si no voy a poder mejorar lo existente (sabemos de la dificultad para ajustar este tipo de ecuaciones con los datos de un monte y con métodos de ajuste tradicionales) no mediría incrementos diametrales, y en todo caso abogaría porque la administración promueva que se realicen unas buenas ecuaciones y eviten mediciones en el conjunto de inventarios.

En este sentido también pediría una reflexión, ¿es necesario hacer parcelas con medición de diámetros o podemos pensar para muchas masas que unas parcelas relascópicas son más que suficientes?. No olvidemos que el rendimiento es por lo menos de el doble haciendo parcelas relascópicas.

Y por no quedarnos ahí, ¿no sería suficiente para la mayor parte de las masas incorporar una estimación pericial de existencias durante la caracterización de las masas?. Creo firmemente que sería más que suficiente en muchos casos.

En cuanto a la medición de árboles tipo en las ordenaciones creo que no tiene ningún sentido. Si es necesario dada la falta de ecuaciones, animaría a la administración a elaborar su sistema de cubicación con ecuaciones de perfil válidas para amplias superficies. Además existen técnicas para que las mediciones de los árboles tipo sean por métodos no destructivos que también suponen un importante ahorro.

Por último, creo que pocas circunstancias pueden justificar la realización de inventarios pie a pie. Ni el valor de la madera, ni el coste adicional que suponen frente a otros métodos de inventario, ni la presunta mejora en la estimación de las existencias justifican este derroche económico.

Casi ninguna de estas ideas, a escala de monte, supondrá un importante ahorro. Sin  embargo, pensando en global, dado que existe la obligación legal de disponer de un plan de gestión en gran parte de la superficie forestal nacional en 2018, y sumado a la carestía presupuestaria existente, puede suponer una cifra nada desdeñable.

Estamos a tiempo de revisar las instrucciones de ordenación de montes en las CC.AA. que las tengan o los pliegos de referencia para la elaboración de dichas ordenaciones en el resto. Ahorraremos dinero que podremos invertir en otras cosas, podremos planificar más superficie, o simplemente construiremos un sector más eficiente en el peor de los casos (que no es poco).

Feb 08
2011

Nuevos sistemas de cubicación de árboles en pie

Escrito por: afernandez

afernandez

Últimamente, junto con Paco Rodríguez de CESEFOR, he estado contando en diferentes foros las ventajas que las  ecuaciones de perfil y las curvas de altura generalizadas tienen con respecto a otros métodos de cubicación de árboles en pie que se han utilizado tradicionalmente en nuestro país.

La combinación de estas herramientas dendrométricas permite homogenizar la cubicación de árboles con clasificación de productos en una superficie amplia (comarca, provincia, o incluso región), controlar y minimizar los errores de estimación de volumen de madera en pie, ahorrar en la medición de variables en las parcelas de inventario forestal o utilizar el mismo sistema de de cubicación tanto en la gestión como en la planificación forestal.

Planteamos también la medición de árboles tipo sin necesidad de apearlos mediante el uso de hipsómetros y dendrómetros de precisión, consiguiendo así la muestra de ajuste de los modelos de una forma más rápida y económica.

Estas herramientas dendrométricas, ajustadas para una zona determinada, son integrables en el software cubiFOR. Castilla y León gracias al trabajo de CESEFOR ya ha integrado en cubiFOR ecuaciones de perfil de nueve de sus principales especies forestales.

 

Os paso otros post y artículos relacionados con este tema:

-          Herramientas para la gestión forestal sostenible

-          Ahorrar esfuerzos en planificación forestal

-          CriterionTM RD1000: Una oportunidad para calcular el volumen de árboles en pie

Abr 03
2010

A vueltas de nuevo con los inventarios forestales en los planes de gestión

Escrito por: psabin

psabin

Últimamente he andado inmerso en varios diseños y ejecuciones de inventarios forestales en distintas CC.AA. y me gustaría comentar el exceso de importancia que, desde mi punto de vista, se da al error de muestreo en la estimación de las variables, volumen con corteza, área basimétrica o número de pies,  a nivel de estrato, cuartel o monte.

Parece que un inventario está bien realizado cuando tras los resultados del mismo se alcance el nivel de error deseado, cuando ésto únicamente quiere decir que se ha hecho un número suficiente de parcelas y que la estratificación realizada permite alcanzar ese error.

Un inventario, desde mi punto de vista, está bien hecho cuando cumplen al menos tres aspectos:

  1. Se miden las variables necesarias para la planificación de aprovechamientos o mejoras.
  2. Se miden con la precisión (error) suficiente para un adecuado diseño de las actuaciones.
  3. Se hace de la manera más eficiente, es decir, se invierte la menor cantidad de dinero posible.

Si tomamos los anteriores aspectos como objetivos intrínsecos al diseño de un inventario forestal, algunas de las consecuencias en el diseño de inventario de algunos de los montes serían:

  • Sólo se realizaría inventario dasométrico en aquellas masas en las que se requiera una cuantificación estadística de los aprovechamientos o mejoras. Es decir no tiene sentido hacer un muestreo estadístico en un monte bajo de rebollo para luego decidir que se va a aplicar un resalveo por lo bajo a 1.200 €/ha. Todas las parcelas allí realizadas se hubieran sustituido por una estimación pericial con bajo coste y resultados parecidos.
  • No se medirían aquellas variables que no voy a utilizar, porque la captura de información sin objetivo definido suele quedar olvidada y,  además, estoy gastando unos euros que seguro son útiles en otro menester.
  • Sería mejor para el cálculo de la cortas disponer de una densidad alta de parcelas en las zonas dónde se prevén aprovechamientos que requieren cuantificación y ninguna o muy pocas parcelas en las masas dónde se sabe de antemano qué no se van a hacer cortas en el periodo de aplicación del plan especial. De nuevo, una estimación pericial en zonas dónde no se va a actuar (pinares abiertos por ejemplo) será suficiente y  podremos concentrar nuestro esfuerzo de inventario en las zonas dónde tengamos que diseñar intervenciones.
  • La idea de acumular datos de parcelas en masas dónde no se va a actuar debe estar muy justificada, ya que la acumulación de datos de parcelas en matorrales, montes bravos o latizales bajos de pinares, y montes bajos de frondosas, entre otros, tiene un coste muy elevado y poca utilidad en el marco de los planes de gestión de montes.

Por tanto animo a una reconsideración del planteamiento de los inventarios en el sentido de no mirar tanto el error y centrarnos en aspectos más operativos, aunque en algunos casos tengamos que transgredir las respectivas instrucciones de ordenación, que por otro lado, deberían estar a nuestro servicio y no al revés.

Además como todos estos aspectos tienen importantes repercusiones en los costes de la planificación forestal, seguramente que pronto volvamos con este apasionante tema.

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